230. Entrevista con Goyo y Gabo: ¡no te rindas!
¡Bienvenid@s una semana más a Handyspanish! En el episodio 230, nos alejamos un poco de la gramática pura para sumergirnos en una historia de esas que te llegan al corazón.
Hoy nos acompañan Goyo y Gabo, dos estadounidenses con raíces mexicanas que nos cuentan cómo su herencia ha moldeado quiénes son hoy. Si además de español estás dándole duro al inglés, quédate con el nombre de su podcast: «No te rindas«, diseñado para mejorar la comprensión del inglés estadounidense. ¡Es una joya!
Un padre «hippie» y sus frijoles legendarios 🍲
La historia de su padre, Ricardo, es fascinante. Emigró de Ciudad de México tras la Segunda Guerra Mundial y, en plenos años 60, decidió hacerse vegetariano. Imaginaos lo que era ser vegetariano en aquella época… ¡era un auténtico pionero!
De él heredaron la receta de los «Ric’s Beans» (frijoles negros con sabor a humo y mucha sal) y sus famosas salsas picantes en tarros de cristal. Gabo y Goyo nos contaron que encontraron uno de estos botes tras el fallecimiento de su padre en 2018 y, sorprendentemente, ¡la salsa seguía en perfecto estado! Probarla fue un momento espectacular. Volver a saborear algo hecho por él fue como tenerlo de vuelta por unos instantes.
El idioma como puente emocional 🗣️
Aunque Ricardo hablaba principalmente inglés en casa, el español siempre fue ese «algo especial» que estaba fuera de su alcance hasta que Gabo cumplió 14 años. Ese fue el punto de inflexión que animó a ambos hermanos a conectar con su herencia.
Goyo compartió un momento que me puso la piel de gallina: su última conversación con su padre fue en español. A pesar de que Ricardo había perdido parte de sus facultades mentales, el idioma de sus raíces fue el que permitió esa última conexión real.
Mencionaron la expresión «hacer caravanas», que Ricardo usaba para mostrar hospitalidad y elegancia como anfitrión. Es increíble cómo una lengua puede guardar la esencia de una persona.
De «Pobrecitos» y otras herencias 👵
Gabo, que ahora es profesor de español, nos confesó que utiliza con sus alumnos una expresión de su abuela de Nuevo León: «¡Pobrecito!». Pero no lo dice con pena real, sino con ese tonito de burla cariñosa cuando alguien se queja por una tontería (como caerse de la silla). Es una forma fantástica de quitarle hierro al asunto y mantener viva la memoria de su abuela en el aula.
Dato curioso: En el matrimonio y en la vida, Gabo y Goyo usan mucho el «toma y daca» o el «tira y afloja». Son formas estupendas de decir que en una relación hay que negociar y ceder un poquito por ambas partes. 🤝
¿Hay alguna comida que tu abuela o tu padre cocinaban y que echas de menos? ¡Cuéntamelo en los comentarios, me encantará leer tus historias!
