Lectura en español: El fin de las novatadas
Entre la integración y la sumisión social
Las novatadas son ritos de iniciación que se aplican a los recién llegados a un grupo, especialmente comunes en colegios mayores, facultades universitarias, academias militares y clubes deportivos. En su origen teórico, estas prácticas buscan derribar las barreras iniciales de los nuevos miembros mediante el humor o experiencias compartidas, acelerando su proceso de integración. Sin embargo, la línea que separa un juego de bienvenida inocente de una dinámica de abuso psicológico o físico suele ser alarmantemente delgada.
El mecanismo psicológico detrás de las novatadas se basa en la presión de grupo y la necesidad humana de pertenencia. Al enfrentarse a un entorno hostil y desconocido, el estudiante novato acepta someterse a pruebas humillantes, privación de sueño o consumo forzado de alcohol por miedo al rechazo o al aislamiento social. Esta asimetría de poder entre los «veteranos» y los «novatos» a menudo perpetúa círculos de sumisión donde quienes sufrieron los abusos un año se sienten con el derecho de infligirlos al siguiente, normalizando conductas que rozan el acoso.
Las novatadas no son un invento moderno de las hermandades universitarias actuales, sino que arrastran una herencia de siglos que se remonta a las primeras universidades de la Edad Media. En la Europa del siglo XIV, los nuevos estudiantes, apodados «beas» (que significaba animales con cuernos), eran sometidos a rituales donde los veteranos simulaban quitarles la naturaleza salvaje mediante golpes físicos y cortes de pelo salvajes.
Con el paso del tiempo, la gravedad de estas prácticas llevó a que muchos países transformaran por completo su marco legal para perseguirlas; en España, por ejemplo, la aprobación de la Ley de Convivencia Universitaria en 2021 supuso un punto de inflexión histórico al tipificar las novatadas como faltas muy graves, lo que puede acarrear la expulsión definitiva del estudiante del centro educativo.
Hoy en día, la tendencia global avanza hacia las llamadas «novatadas alternativas», una corriente que sustituye las dinámicas de sumisión por actividades de voluntariado, gincanas culturales o proyectos creativos que logran unir al grupo desde el respeto mutuo y la empatía en lugar del miedo.
